Reconozcámoslo, el progresismo es un club que te da muchas ventajas. En primer lugar un cierto prestigio social, aunque para ser más exactos habría que decir que evita el desprestigio que supone pertenecer a la rancia derechona fascista. Por otra parte, permite aspirar a “ser alguien” en lo que podríamos denominar “mundo de la cultura”, y tal y como está el mercado de trabajo no hay que cerrarse puertas. Y, sobre todo y lo más importante, me permitirá acceder al estatus de “guay”, haga lo que haga y diga lo que diga.
¿Qué me forro haciendo y vendiendo basura absolutamente alienante y embrutecedora en la televisión? Si soy progresista no importa: sigo siendo guay. ¿Qué miento como un bellaco respecto a algún tema y me pillan en el renuncio? Bastará con que señale que es un complot fascista y tal y tal. ¿Qué defiendo las ideas más totalitarias, rancias, liberticidas e inhumanas que encontrarse pueda? A nadie le importará mientras yo diga que soy progresista (y que estoy dispuesto a dialogar).
Es Carmelo Jordá. Y sí, será el próximo mierdaespañol que colaborará en este ácido y picante blog.
Carmelo, todo tuyo.
Enviado por Jose Cohen el día Mayo 10, 2004 11:22 PM